domingo, 8 de febrero de 2015

En mi habitación.

Estoy atrapada, es una habitación oscura y no hay algo mas que ruido, un crujido interno, una sensación de vació, un hueco,  casi una grieta, pero ¡no!
Las dimensiones me atormentan y no hay algo alrededor que me sorprenda que me guié, que me haga alucinar, nada me interesa ya, estoy atrapada, no tengo escrúpulos, no tengo miedo, siento que todo lo sé desde mi punto de vista, todo lo que digo esta bien, pero estoy atrapada, como esos filósofos que llevan años encerrados y ya tienen la clave de la vida, y el camino a la eternidad y la felicidad.
He vagado por calles azules, laberintos rotos, he atravesado ventanas de vidrios nebulosos, pero nada es como esta maldita habitación, considero todo como una maldición aún siendo atea, considero todo malo, aun creyendo en el amor, todos me parecen malos, feos, y estúpidos, aun encontrando a unos cuantos bellos inteligentes y sabios. Ya no sé si es atrapada la palabra porque de no haber llegado a esta habitación, aun así estaría pedida. No sé que decir, que hacer, ni a donde ir, solo creo en mi, aunque ya no creo en casi nadie; me proclamaría loca si no estuviera tan consciente de que ya lo estoy, diría que me encanta estar loca, pero no soy una loca cualquiera, quizás por allí debí empezar no soy cualquier persona, me tomo el tiempo de hablar conmigo misma de lo que me atormenta, pero no es mas que mi mente queriendo jugar como de costumbre, con lo que ya sabe, con lo que ya cree, con lo que sueña, con lo que pretende. No somos seres cualquieras, quizás solo nos pasamos la vida hablando de la verdad y la mentira, nos pasamos la vida negando el respeto y el amor, quizás sea que no existe ya tal habitación, y quizás sea tan burdo todo como  esos eternos pensamientos colectivos acerca del pasado, presente, futuro, y nuestros recuerdos de experiencias vividas en esos diferentes tiempos. Yo sé que existe otra dimensión donde todo absolutamente todo es real, así como yo, atrapada en mi propia habitación.

No hay comentarios: